Probablemente ya sabes lo que significa malos olores, atascos recurrentes o incluso reboses de agua con residuos, es lo que te estará tocando enfrentar si la arqueta está sucia básicamente. Por ello, hoy os enseñamos cómo limpiar arquetas correctamente para que te ahorres todos estos problemas, y es que cumplen una función clave en cualquier sistema de saneamiento (recogen, canalizan y distribuyen aguas residuales), por lo que cuando se obstruyen todo el sistema empieza a fallar.
Herramientas necesarias para limpiar arquetas
Ten en cuenta que vas a trabajar con residuos, humedad y posibles gases, así que por si acaso, necesitas ir preparado por tu propia seguridad. Esto es lo que necesitas:
- Equipos de protección: guantes impermeables y gruesos, mascarilla y gafas de seguridad para las salpicaduras. Las arquetas acumulan bacterias, gases y residuos que pueden ser perjudiciales para la salud.
- Una pala. Aunque puedes limpiar manualmente, la pala te vendrá mejor para retirar los residuos sólidos acumulados, como el lodo, hojas, tierra o cualquier otro material que esté bloqueando el paso.
- Manguera o hidrolimpiadora para agua a presión, que es lo que utilizarás principalmente para la limpieza. Una manguera puede servir, pero si tienes acceso a una hidrolimpiadora, mucho mejor. La presión del agua ayudará a eliminar restos adheridos en las paredes de la arqueta.
- Sellador si la tapa no cierra correctamente, ya que si no, los olores acabarán saliendo.
Cómo limpiar la arqueta de aguas residuales
1. Localiza la arqueta
Lo primero que tienes que hacer es encontrar la arqueta, pero si te está difícil de buscar, te recomendamos este artículo: cómo entrar una arqueta oculta. Puede estar en el jardín, el patio, garaje o incluso en alguna zona comunitaria.
Una vez localizada, tienes que retirar la tapa con cuidado y, si está atascada, utilizar una palanca u otra herramienta adecuada del estilo que te pueda servir. Eso sí, no te pases de fuerza bruta sin control porque puedes acabar rompiendo la tapa o haciéndote daño. Cuando la abras, es probable que te encuentres con un olor fuerte, es normal.
2. Elimina residuos sólidos
Puede resultar bastante desagradable si lo haces manualmente aunque sea con guantes, pero como es el paso más importante, os recomendamos que uséis una pala. Luego, deposita los residuos en un cubo o una bolsa resistente. Aquí es donde realmente empiezas a desbloquear el sistema.
3. Limpia con agua a presión
Una vez eliminados los sólidos, toca limpiar en profundidad. Para ello:
- Usa la manguera o hidrolimpiadora.
- Dirige el agua hacia las paredes y salidas de la arqueta.
- Insiste en las zonas donde haya acumulaciones.
Esto es lo que te ayudará a eliminar los restos más pequeños y la grasa acumulada.
4. Achique de agua si hace falta
Si se ha acumulado mucha agua sucia, puedes utilizar un cubo o una bomba de achique para retirar el exceso de líquido y evitar que vuelva a arrastrar residuos, algo muy importante si el atasco es grave.
5. Cierra la tapa
Antes de cerrar, limpia bien el borde de la arqueta y asegúrate de que no quedan restos que impidan un buen cierre, así luego no saldrán malos olores. Con esto, ya puedes colocar la tapa correctamente y, si es necesario, aplicar el sellador, pero tampoco te pases con el sellador por que la arqueta hay que limpiarla cada 6 meses.
¿Es seguro limpiar la arqueta sin ayuda de un profesional?
Si se trata de una limpieza básica, mantenimiento o un atasco leve, puedes hacerlo tú mismo sin problema siguiendo los pasos anteriores, pero hay situaciones donde no merece la pena que te arriesgues. Por ejemplo no merece la pena si el atasco es recurrente, hay malos olores constantes, presencia de raíces o daños estructurales, o arquetas muy profundas con un difícil acceso.
En estos casos, lo más inteligente es acudir a una empresa de desatascos de arquetas, no es solo por comodidad, es por eficacia, ya que contamos con equipos de alta presión, cámaras de inspección y experiencia para detectar el problema real.
Nuestros consejos para la limpieza de arquetas
Después de trabajar con cientos de casos, hay algo que está claro, y es que prevenir siempre es mejor que reparar. Por lo tanto, aquí os damos algunos consejos prácticos para su mantenimiento:
- Limpia cada 6 meses, así evitarás acumulaciones grandes y la probabilidad de atasco será mucho menor.
- Se puede utilizar bicarbonato con vinagre para un mantenimiento básico, que tampoco sustituirá una limpieza profunda pero si vendrá genial para conservar el sistema en mejor estado.
- Si no puedes eliminar el atasco tras un par de veces, mejor contactar con un profesional. Ten en cuenta que forzar las cosas a veces solo lo empeora, así que si tras dos intentos el problema sigue, probablemente no esté ahí la causa real, y ahí es donde entran los profesionales.
¿Cuánto cuesta limpiar una arqueta?
Si lo haces tú mismo, te costará entre una y tres horas, dependiendo del estado en el que esté la arqueta, o incluso más tiempo si no tienes experiencia ni las herramientas adecuadas. En precio, puede ir desde los 100 hasta los 300-400€. A simple vista puede parecer un gasto, pero cuando comparas con los daños que puede provocar un atasco (humedades, malos olores, problemas estructurales), la diferencia es clara.
Saber cómo limpiar la arqueta de aguas residuales es una habilidad útil que puede ahorrarte más de un disgusto, y aunque no sea un trabajo bonito, tampoco es complicado si sabes cómo hacerlo. Eso sí, hay una línea clara entre mantenimiento básico y problema serio y saber identificarla es lo que realmente marca la diferencia. Si puedes hacerlo tú, perfecto, pero si no, mejor dejarlo en manos de profesionales antes de que el problema vaya a más.
